acúfenos durante el confinamiento

Los acúfenos durante el confinamiento. El estrés puede ser la causa de su aumento.

Los acúfenos durante el confinamiento han aumentado. Las demandas de asistencia por acúfenos aumentan durante el confinamiento, sin duda alguna, el estrés que genera y las nuevas circunstancias que estamos experimentando pueden condicionar este aumento de prevalencia.

Los acúfenos suelen ser una causa frecuente de visitas en nuestra clínica, al provocar grandes desajustes en la calidad de vida de nuestros pacientes. Ahora durante el confinamiento los desajustes son mayores.

Acúfenos y malestar psicológico, una relación recíproca.

Los acúfenos suponen un malestar psicológico. Los pacientes afectados por acúfenos son sometidos a un malestar emocional y psicológico. Este grado de malestar es variable y depende de las expectativas del paciente, entre otros factores. Desde pacientes que entienden que el síntoma desaparecerá hasta pacientes que simplemente desean aprender a vivir con él sin que ello le incapacite en su día a día.  

Esto influye en la percepción que la persona tiene del acúfeno, hasta tal punto de vivirlo de forma consciente y continua durante todo el día, siendo esta una experiencia aterradora. ¡Solucionable pero aterradora!

Si padece acúfenos lo entenderá fácilmente y si no los padece, imagine una percepción auditiva (pitido fino) durante todo el día. Una percepción sobre la que parece que poco puede hacer el control que cada uno quiera ejercer sobre él.

Por otro lado, el malestar psicológico condiciona la mayor percepción de los acúfenos. El malestar psicológico aumenta la percepción del acúfeno, haciendo que este sea mas intenso o perceptible durante más horas al dia. Esto es así y se ha demostrado en múltiples publicaciones. En este sentido, los acúfenos están muy influenciados por las características psicológicas y por las experiencias de vida en cuanto a la salud. Con esto no digo que estén causados por el estado psicológico pero si mediados por el, en la mayoría de los casos.

El confinamiento, ¿cómo nos afecta?

Estamos viviendo un hecho histórico, un hecho tan adverso que nunca lo hubiéramos imaginado más allá de las películas. Un hecho que nos ha cambiado nuestra forma de vida y de comunicarnos. Un hecho que nos conmociona y que modifica nuestra manera de pensar y de sentir.

En una situación como la actual, el miedo y las preocupaciones están a flor de piel. El nivel basal de ansiedad aumenta, al aumentar las preocupaciones (salud y futuro) propios y de los demás, y por otro lado, los umbrales de ansiedad son muy inferiores a los habituales. Así se intensifica la respuesta de malestar ante los mismos  estímulos. Muchos estamos experimentando esta realidad y es incluso más contagiosa que el propio virus.

Y ademas nos falta apoyo. El confinamiento reduce las relaciones personales con familiares, amigos y compañeros de trabajo. Reude nuestras posibilidades de socialización y nos obliga a un nuevo ajuste al medio en que vivimos. Un ajuste no voluntario sino impuesto.

El paciente con acúfenos sufre aún más.

Si el paciente ya padecía acúfenos, su sistema nervioso (y esto es neurofisiología) se encuentra ya en un estado constante de sobreactivacion y agitacion. Y volvemos a lo de antes, el nivel basal de ansiedad y el umbral de ansiedad están desajustados. Sobre ese desajuste provocado por el acúfeno, ahora el confinamiento solo hace empeorar la situación: mayor preocupación, más ansiedad, y, por ende, mayor percepción del acufeno. Entrando así en un círculo vicioso difícil de salir.

Si el paciente comienza ahora a presentar acúfenos durante el confinamiento, la situación psicológica que estamos padeciendo influye negativamente. En esta situación, el acúfeno será una señal aún más desagradable y no podremos habituarnos a él.

Esta situación es solucionable.

En este escenario, la catástrofe se masca pero no debemos caer en ella. Como siempre decimos y las publicaciones así lo refrendan, los acúfenos tienen solución.

Si puedes acudir a tu otorrinolaringólogo, mejor. Os recuerdo que las situaciones clínicas de urgencia y/o necesidad requieren asistencia y esta puede ser una de ellas.

Si no puedes, aquí os dejamos algunas indicaciones para controlar la ansiedad y el estrés durante el confinamiento. Después tocará una visita al otorrinolaringólogo.

  1. Evite la toma de excitantes: obviamente el café y la cafeína contenida en refrescos de cola, pero vigile también las comidas espaciadas, comida china y las conservas son ricas en glutamato y aspartamo, agentes excitadores del sistema nervioso central.
  2. Mejore y enriquezca el ambiente sonoro de su domicilio. La música clásica o relajante utilizada inicialmente como enmascarador es una buena estrategia a corto-medio plazo. Ya tendremos tiempo de ajustarla para un efecto a largo plazo.
  3. Sea regular con el sueño y establezca rutinas durante el día. Tanto si está en teletrabajo como si no, la rutina es de vital importancia para los ritmos cíclicos de nuestro organismo.
  4. Aprenda a gestionar la incertidumbre. Como ya hemos dicho, la incertidumbre e incontrolabilidad de la situación, aumenta el estrés, y este, la percepción. Así que escriba con detalle ¿cuál es el/los problema/s durante estas semanas? ¿por qué es un problema? ¿cuáles son las posibles soluciones? ¿cuál es la mejor solución?. Dedicándole un rato a esto, encontrará claridad en la situación, y reconocerá cuales son los motivos de preocupación real. Y si algo sale mal, ya está listo para afrontarlo.
  5. Realice técnicas de relajación. El control de la respiración puede ser de ayuda.

Si has notado empeoramiento de los acúfenos durante el confinamiento, siga nuestras indicaciones y no olvide que hoy día conocemos las causas y los tratamientos para conseguir la resolución y habituación.

No dude en llamarnos para aclarar sus dudas. El equipo de la Clínica SENT cuenta con los profesionales de distintas disciplinas para el correcto tratamiento de sus acúfenos.

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