logopedas frente al confinamiento

Durante el confinamiento, ¡prestemos atención a nuestros mayores!

El confinamiento, ¡menuda situación que nos ha tocado vivir!. En esta situación de obligado confinamiento no podemos olvidar a nuestros adultos mayores. Cuidemos su bienestar físico, sin olvidarnos de su bienestar psicológico, emocional  y cognitivo, especialmente si conviven con nosotros.

Rosa Contreras, nos da sus consejos.

El aislamiento social durante el confinamiento.

 La edad avanzada, acompañada de algunas enfermedades que afectan al correcto funcionamiento cardiovascular o el haber padecido algún episodio de  ictus, implica el descenso de muchas funciones de nuestros mayores. La efectividad de ciertas capacidades se ven mermadas: atención, memoria, planificación de tareas, velocidad en procesar o retener información verbal, la movilidad y las destrezas, entre otras.

Este cuadro junto con la disminución de capacidades sensoriales como la visión y audición, empeoran el desempeño y la autonomía social, llevando a la persona mayor al aislamiento o disminución de interacciones comunicativas y la calidad de éstas.

Necesitamos nuevas experiencias para estar activo.

Nuestro cerebro necesita alimentarse de intercambios y experiencias  positivas con los demás sujetos, en cualquier etapa de la vida, con o sin enfermedades, y esto se consigue a través de mantener una actividad física y social suficiente, en un entorno seguro y amigable. Durante el confinamiento en casa debemos fomentar estos intercambios.

Algunas sugerencias…

¿Cómo podemos ayudar al adulto mayor a sentirse mejor, a no aislarse y mantenerse en forma mental? A continuación algunas sugerencias durante el confinamiento:

Conversar

Conversar es el estímulo cognitivo más asequible y que resulta más eficaz; requiere prestar atención auditiva y visual al interlocutor, seleccionar las palabras apropiadas para transmitir ideas, dar respuestas que impliquen procesos como  evocación, explicación, descripción, secuenciación de acontecimientos o ideas; empatía y simpatía entre hablante y oyente.

Emocionalmente es muy positivo, ya que implica pertenencia y participación con el entorno próximo, sean familiares, vecinos o compañeros en centros de día o residencias. 

Sólo se necesita estar cerca, buscar un tema de interés o conocido, preguntar sobre acontecimientos pasados o presentes,  sobre cómo resolvía en su trabajo anterior, como hacer tareas habituales, comentar una lectura o noticia etc.

Se recomienda escucharle sin interrumpir, dar tiempo a que elabore la respuesta, no ser excesivamente directivo en la conversación y dejar que ésta fluya según su interés

Jugar

El cerebro busca experimentar situaciones y experiencias que resulten placenteras.  Jugar con otros resulta estimulante, ameno e integrador.

Además de juegos como el dominó y el parchís, muy conocidos y que implican cierta estrategia mental, pueden plantearse otros juegos. Juegos que obliguen a evocar palabras que empiecen por la letra “X”,  recordar y completar refranes, jugar a las adivinanzas, resolver acertijos, construcciones sencillas con piezas encajables etc.

Es conveniente adaptar individualmente  la actividad a las posibilidades sensoriales o motrices de cada persona. Y, no olvidar sus gustos, por supuesto,  el juego tiene que resultar motivador y estimulante. ¿A qúe le gustaba jugar a él o ella  cuando eran niños? 

Con música, aun mejor.

Escuchar música, cantar, bailar… ¡qué gusto da poder recordar viejas canciones, hacer palmas al compás e incluso dar algunos pasos de baile!. Las habilidades psicomotrices como la agilidad y la coordinación de los movimientos  mejorarán. También se trabaja la memoria remota, mejora la  tonicidad y flexibilidad de las cuerdas vocales al cantar, tan importantes durante la respiración. Además de todo esto cantar y bailar alegra el ánimo y también puede hacerse de forma participativa.

Actividades manuales

Según las posibilidades, el adulto mayor puede y debe integrar en su vida cotidiana tareas manuales posibles y a su alcance. Por ejemplo, tareas domésticas sencillas como desgranar habas, pelar judías, amasar, batir huevos, doblar ropa, agrupar calcetines, colocar y clasificar cubiertos,  poner y quitar la mesa, colgar o guardar la ropa  etc..

¡Hagámoslo! ellos lo hicieron con nosotros.

Sentirse útil tiene muchos beneficios psicológicos y emocionales, ¡mantiene a raya la apatía! Las tareas manuales descritas además implican actividad motriz fina,  planificación secuenciación, mantenimiento de funciones ejecutivas  .

Quizás practicar alguna habilidad o afición como tejer, hacer croché, modelar o pintar supone idear, crear, mantiene y mejora las conexiones neuronales.
¿Porque no animarle a aprender alguna actividad nueva, como por ejemplo ayudarle a buscar imágenes en el ordenador? Es una sugerencia más …Hacer estimulación cognitiva en casa está más al alcance de la mano de lo que parece; podemos mejorar de forma sencilla la salud y el bienestar de nuestros mayores.

Rosa Contreras Sáez.

Consultora en Logopedia en Clínica SENT y Logopeda en el Hospital Universitario San Cecilio. Granada.

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