Alteraciones de la deglución

El aumento de la supervivencia de los recién nacidos prematuros han introducido nuevos retos asistenciales. Entre ellos la intervención logopédica precoz para lograr una alimentación oral independiente. Una deglución eficaz y segura.

La ausencia o bien la descoordinación de los reflejos orales básicos durante la estancia hospitalaria del neonato provoca grandes dificultades para alcanzar la deglución eficaz. La alimentación oral es uno de los principales objetivos para el alta hospitalaria. Si esta deglución no se consigue, el neonato necesitará el uso de una sonda de alimentación como medio alternativo. 

Tras el alta hospitalaria, el recién nacido evolucionará en un continuo proceso para desarrollar habilidades de mordida, masticación y deglución. Este proceso repercutirá en el desarrollo global y en especial a nivel anatómico de estructuras orofaciales.

Factores de riesgo para una alteración de la deglución

Los factores de riesgos más destacados para que se den alteraciones en el desarrollo de las habilidades orales son: la prematuridad, la hipotonía muscular orofacial, la persistencia de un frenillo lingual, el uso prolongado de alimentación enteral  por sonda y/o apoyo respiratorio durante el ingreso, la ansiedad (obvia) de los padres, el rechazo al cambio de texturas, la aparición de tos- vómitos durante la ingesta, ruidos, estrés y cansancio durante las comidas.

Diagnóstico e intervención precoz

Las alteraciones de la deglución y sus consecuencias en etapas posteriores del desarrollo obligan a un diagnostico, seguimiento e intervención logopédica precoz. El logopeda interpretará los signos y síntomas de la disfagia orofaringea y aplicar estrategias específicas para  la valoración y el tratamiento rehabilitador de la correcta deglución.