La demencia puede ser evitada, tratando la sordera.

Efectivamente, la pérdida de audición es un factor de riesgo de demencia. Esto significa que sufrirán demencia y deterioro cognitivo con más probabilidad los pacientes con pérdida auditiva que los que no la padezcan. Incluso aquellos con pérdidas auditivas leves-moderadas están en riesgo.

Hasta ahora se sabía que esto era así pero que la relación sordera-demencia estaba mediada por otros factores: el aislamiento social, la depresión, la discapacidad y la peor calidad de vida. Recientemente de ha demostrado que la sordera por si misma es un factor de riesgo. 

¿Por qué ocurre esto?

Cuando tenemos una audición normal y un procesamiento correcto de la señal, nuestro cerebro es capaz de interpretar sin mayor esfuerzo. El lenguaje y los sonidos ambientales llegan sin esfuerzo y no requerirá más trabajo que la atención que queramos prestar a la persona que nos habla. 

Pero cuando tenemos una pérdida auditiva, aunque sea leve, nuestro cerebro dedica su esfuerzo a interpretar los estímulos. Se producen cambios sinápticos y el reclutamiento de áreas frontales, Que modifican para siempre los procesos cerebrales. Afectará a la memoria y a otras funciones cognitivas.

Se puede evitar la demencia, tratando la sordera.

Los numerosos estudios demuestran que escuchar bien y recibir los estímulos apropiados, hace que nuestro cerebro esté activo y no realice un sobreesfuerzo por interpretar los sonidos que le llegan con dificultad.

¿Los niños sordos también?

No. Estas conclusiones son extrapolables solo a la población adulta con sordera sobrevenida.

Entonces… ¿podemos evitar la demencia? 

Sabemos hoy día que la mayoría de factores de riesgo de demencia son hereditarios (65%) y por tanto. No modificables, pero aún quedan un 35% de factores modificables y de ellos, la sordera es la de mayor peso (9,1%). Pesa mucho más que la hipertensión, la obesidad, la diabetes y el tabaco.

La solución ante una pérdida auditiva, aunque sea leve, es el uso de audífonos adecuados a nuestra pérdida, a nuestra actividad social y a nuestra vida laboral. 

No sólo los audífonos, los implantes también permiten mejorar la audición e impedir la evolución del deterioro cognitivo. La detección precoz de la pérdida auditiva y su tratamiento evitarán la aparición de demencia.

Ven y conoce nuestra manera de entender y tratar la sordera.

En Clínica Sent, no sólo le ofrecemos los mejores audífonos adaptándolos a su situación, sino que le ayudamos a progresar y mantener su cerebro activo mediante un entrenamiento auditivo que incremente su capacidad de comprensión y ayudándole a alcanzar el mayor rendimiento que su sistema auditivo permita.

Deterioro cognitivo y audición

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