La forma de abordar los problemas en esta etapa de la vida, como en cualquier otra, requiere de una evaluación a través de entrevistas a la persona y a aquellas personas cercanas a ésta. Se recaba información hasta completar la necesaria para realizar un análisis del caso, y entender el problema que le impide a la persona sentirse satisfecha y adaptarse adecuadamente a sus circunstancias. Este análisis funcional, nos permite descubrir qué antecedentes, conductas y consecuencias (contingencias), determinan el mantenimiento de las conductas problemáticas y las interrelaciones que pueden existir entre ellas. A partir de aquí, se planifica una intervención, en base a unos objetivos terapéuticos, en la que la persona aprenderá las herramientas necesarias para sentirse plena, y desaprenderá, aquellas que le lleven a malestar.
El tratamiento qué ofrecemos, tiene las siguientes características:
- Se trata de una Terapia activa, donde la persona es protagonista agente del cambio deseado (en Psicología nos referimos a CLIENTES y no pacientes, pues etimológicamente, paciente, es alguien que espera a que su enfermedad sea curada de forma pasiva y con paciencia, mientras que el término cliente en una relación terapéutica, tiene un papel activo y es apoyado por el terapeuta en su deseo de cambiar),
- en el contexto natural, según las circunstancias personales,
- basado en un análisis individualizado de la conducta,
- y con apoyo en la figura de coterapeuta (persona/s cercana/s).
Y, ¿en qué tipo de problemas se puede aplicar?
- Problemas de autoestima
- Ansiedad
- Habilidades Sociales
- Duelo
- Estado de ánimo bajo
- Obsesión-compulsión
- Problemas de pareja
- Tabaquismo
- Acúfenos
- Etc.
