Vértigo, mareo o inestabilidad en Granada: cuándo consultar
El vértigo, el mareo y la inestabilidad son síntomas frecuentes, pero no siempre significan lo mismo. Muchas personas utilizan estas palabras de forma indistinta, aunque en realidad pueden describir problemas diferentes.
El vértigo suele ser una sensación de giro. El paciente puede notar que todo da vueltas, que el entorno se mueve o que él mismo se desplaza sin hacerlo realmente. El mareo, en cambio, puede ser más impreciso: sensación de flotación, aturdimiento, cabeza vacía o malestar. La inestabilidad se nota sobre todo al caminar, girarse, levantarse o moverse en lugares con muchos estímulos visuales.
En Clínica SENT valoramos pacientes con vértigo, mareo e inestabilidad en Granada mediante una exploración especializada, pruebas vestibulares cuando están indicadas y programas de tratamiento personalizados.
No todos los mareos tienen la misma causa
Una de las ideas más importantes es que el mareo no tiene una única causa. Puede depender del oído interno, del sistema vestibular, de la migraña, de problemas neurológicos, de alteraciones visuales, de la edad, de la medicación o incluso de la forma en la que el cerebro procesa la información del equilibrio.
Por eso, no todos los pacientes necesitan el mismo tratamiento. Algunos mejoran con maniobras de reposición, otros requieren tratamiento médico y otros necesitan rehabilitación vestibular para recuperar seguridad al caminar.
El primer paso no debe ser “tomar algo para el mareo”, sino intentar comprender qué tipo de síntoma tiene el paciente y qué sistema puede estar afectado.
Diferencia entre vértigo, mareo e inestabilidad
Diferenciar estos síntomas ayuda a orientar el diagnóstico.
El vértigo suele aparecer como crisis de giro. Puede durar segundos, minutos, horas o días. En ocasiones se acompaña de náuseas, vómitos, sudoración, pérdida de equilibrio o dificultad para caminar.
El mareo puede ser más continuo. Algunos pacientes lo describen como sensación de flotación, presión en la cabeza, inseguridad o malestar al moverse. Puede empeorar en supermercados, calles concurridas, pantallas o lugares con mucho movimiento visual.
La inestabilidad se nota especialmente al caminar. El paciente puede sentirse inseguro, necesitar agarrarse, tener miedo a caerse o evitar salir solo. En personas mayores, este síntoma merece una valoración cuidadosa porque puede aumentar el riesgo de caída.
Cuándo conviene consultar
Conviene solicitar una valoración cuando el vértigo se repite, es intenso, aparece de forma brusca o limita la vida diaria.
También es recomendable consultar si el mareo persiste durante semanas, si hay inestabilidad al caminar, si aparecen caídas, si existe miedo a salir de casa o si el paciente evita actividades habituales por inseguridad.
Debe prestarse especial atención cuando el vértigo se acompaña de pérdida auditiva, acúfenos, presión en el oído, dolor de cabeza intenso, visión doble, dificultad para hablar, pérdida de fuerza o alteración de la sensibilidad. En estos casos puede ser necesaria una valoración médica urgente.
Estudio del vértigo y del equilibrio
El estudio del vértigo comienza con una historia clínica detallada. Es importante saber cómo empezó el síntoma, cuánto dura, qué lo desencadena y si aparece al girarse en la cama, levantarse, caminar, mover la cabeza o estar en entornos visualmente complejos.
Después se realiza una exploración otorrinolaringológica y otoneurológica. Según el caso, pueden estar indicadas pruebas vestibulares como el vHIT, la posturografía, la audiometría u otras exploraciones dirigidas.
El objetivo no es hacer muchas pruebas, sino elegir las adecuadas para orientar el diagnóstico y decidir el mejor tratamiento.
Puede ampliar información en nuestra página sobre estudio del vértigo y del equilibrio en Clínica SENT.
Pruebas vestibulares: vHIT y posturografía
Las pruebas vestibulares ayudan a valorar el funcionamiento del sistema del equilibrio.
El vHIT permite estudiar el reflejo vestíbulo-ocular, que ayuda a mantener estable la mirada cuando movemos la cabeza. Puede ser útil en pacientes con sospecha de alteración vestibular, neuritis vestibular, vestibulopatía unilateral o bilateral.
La posturografía estudia el control postural. Ayuda a valorar cómo utiliza el paciente la información visual, vestibular y somatosensorial para mantener el equilibrio. Puede ser especialmente útil en pacientes con inestabilidad, dependencia visual, riesgo de caída o seguimiento de rehabilitación vestibular.
Puede consultar más información en nuestra página sobre pruebas vestibulares en Granada.
Tratamiento del vértigo
El tratamiento del vértigo depende de la causa. No existe un tratamiento único para todos los pacientes.
En el vértigo posicional paroxístico benigno pueden estar indicadas maniobras de reposición. En la migraña vestibular puede ser necesario controlar desencadenantes y valorar tratamiento preventivo. En la enfermedad de Ménière se requiere seguimiento clínico y auditivo. Después de una neuritis vestibular puede ser importante favorecer la compensación vestibular.
En otros pacientes, especialmente cuando queda inestabilidad, dependencia visual o miedo al movimiento, puede ser necesaria rehabilitación vestibular.
Puede ampliar información en nuestra página sobre tratamiento del vértigo en Clínica SENT.
Rehabilitación vestibular
La rehabilitación vestibular es un tratamiento específico para pacientes con vértigo, mareo persistente o inestabilidad.
No consiste en una tabla genérica de ejercicios. Debe adaptarse al diagnóstico, a la edad, a los síntomas, al riesgo de caída y a los resultados de la exploración vestibular.
Puede incluir ejercicios de adaptación, habituación, equilibrio, marcha, coordinación visual, control postural y exposición progresiva a estímulos que provocan síntomas.
En Clínica SENT podemos trabajar con ejercicios personalizados, posturografía, realidad virtual y seguimiento funcional cuando está indicado.
Puede consultar más información en nuestra página sobre rehabilitación vestibular en Clínica SENT.
Vértigo e inestabilidad en personas mayores
En personas mayores, la inestabilidad puede depender de varios factores al mismo tiempo. Puede influir el sistema vestibular, la visión, la sensibilidad de los pies, la fuerza muscular, la medicación o el miedo a caer.
En estos casos, el objetivo no es solo reducir el mareo, sino mejorar la seguridad al caminar, prevenir caídas y recuperar autonomía.
Una valoración del equilibrio puede ayudar a identificar factores de riesgo y orientar un programa de rehabilitación o prevención.
Valoración en Clínica SENT
En Clínica SENT contamos con una unidad orientada al estudio del vértigo, el mareo y la inestabilidad en Granada.
Realizamos una valoración clínica personalizada y, cuando está indicado, pruebas vestibulares, posturografía y rehabilitación vestibular.
Si presenta vértigo repetido, mareo persistente, inestabilidad o miedo a caerse, puede solicitar una valoración en nuestra unidad de vértigo y equilibrio o contactar con Clínica SENT a través de la página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿Vértigo y mareo son lo mismo?
No exactamente. El vértigo suele ser sensación de giro. El mareo puede ser más inespecífico, como flotación, aturdimiento o inseguridad.
¿Cuándo debo consultar por mareo?
Debe consultar si el mareo se repite, dura semanas, limita su vida diaria, se acompaña de caídas o aparece junto a síntomas auditivos o neurológicos.
¿Qué pruebas pueden ser necesarias?
Depende del caso. Puede ser suficiente una exploración clínica, aunque en algunos pacientes se indican vHIT, posturografía, audiometría u otras pruebas vestibulares.
¿La rehabilitación vestibular sirve para la inestabilidad?
Sí, puede ser útil cuando existe inestabilidad persistente, daño vestibular, dependencia visual, miedo a caminar o riesgo de caída.
¿Dónde estudiar el vértigo en Granada?
En Clínica SENT valoramos pacientes con vértigo, mareo e inestabilidad mediante exploración especializada, pruebas vestibulares y rehabilitación vestibular cuando está indicada.
En Clínica SENT estudiamos el vértigo y el equilibrio con valoración otorrinolaringológica, pruebas vestibulares y tratamiento personalizado.
Si tiene síntomas repetidos o persistentes, una valoración especializada puede ayudar a orientar la causa y decidir el tratamiento más adecuado.
